La revolución silenciosa que está cambiando la forma de entender nuestra salud
Existe una palabra de la que probablemente oiremos hablar cada vez más en los próximos años: exposoma.
Aunque todavía resulte desconocida para muchas personas, puede cambiar para siempre la forma en la que entendemos nuestra salud… y también nuestras decisiones cotidianas.
En El Gramo Original llevamos años hablando de ingredientes, cosmética, limpieza ecológica, materiales, envases o protección solar. Sin saberlo, llevábamos años hablando del exposoma. Simplemente todavía no conocíamos esa palabra.
Durante mucho tiempo pensamos que todo estaba escrito en nuestros genes
Hace apenas unas décadas, la ciencia creía que la mayor parte de nuestra salud dependía de la genética. Si una persona desarrollaba una enfermedad, la explicación parecía sencilla: «lo llevaba en los genes».
Pero conforme avanzó la investigación comenzaron a surgir preguntas que no tenían una respuesta fácil.
¿Por qué dos personas con una carga genética muy parecida podían desarrollar enfermedades completamente diferentes?
¿Por qué unas llegaban a edades muy avanzadas con buena salud y otras enfermaban mucho antes?
Algo estaba ocurriendo entre el momento en que nacíamos y el momento en que enfermábamos. Y ese «algo» era mucho más complejo de lo que imaginábamos.
Así nació el concepto de exposoma
La idea era sencilla y, al mismo tiempo, revolucionaria. Si queremos comprender realmente por qué enfermamos, no basta con estudiar nuestros genes. También debemos estudiar todo aquello a lo que estamos expuestos desde antes de nacer y durante toda nuestra vida.
No una exposición aislada. Sino la suma de miles de pequeñas exposiciones que, juntas, pueden influir en nuestra salud.
El exposoma no son solo sustancias químicas
Cuando escuchamos esta palabra es fácil pensar en contaminación o productos químicos. Pero el exposoma es mucho más amplio: incluye prácticamente todo aquello que interactúa con nuestro organismo.
Una nueva forma de entender la prevención
Quizá la mayor aportación del exposoma sea que cambia completamente la pregunta.
Eso no significa que exista una única causa. La salud es extraordinariamente compleja. Pero sí significa que muchas pequeñas decisiones repetidas durante años pueden influir en nuestro bienestar.
Y eso abre una puerta muy esperanzadora. Porque algunas de esas decisiones están en nuestras manos.
Sin saberlo, llevábamos años hablando del exposoma
Cuando abrimos El Gramo Original, nuestro objetivo era bastante concreto. Queríamos ofrecer alternativas a productos formulados con ingredientes que, en muchos casos, procedían de la petroquímica y que considerábamos innecesarios cuando existían opciones más sencillas y respetuosas.
Nos preocupaban los detergentes, los cosméticos, los plásticos de un solo uso, los perfumes sintéticos, los ingredientes difíciles de entender… Con el tiempo nos dimos cuenta de que todos esos temas tenían un hilo conductor.
No hablábamos únicamente de productos. Hablábamos de exposición.
Y poco a poco comprendimos que el radio era mucho mayor. No solo importan los ingredientes de un detergente: también importa el aire que respiramos, la calidad del sueño, la alimentación, la radiación ultravioleta, el ejercicio físico, el estrés, la calidad del agua, la ventilación de nuestra casa. La suma de todas esas pequeñas decisiones constituye, precisamente, nuestro exposoma.
Entonces… ¿debemos preocuparnos por todo?
No podemos elegir el aire de toda una ciudad
→Pero sí podemos ventilar nuestra casa
No podemos evitar toda la contaminación
→Pero sí elegir materiales cuando hay alternativa razonable
No podemos eliminar todas las exposiciones
→Pero sí reducir las que no aportan ningún beneficio
No se trata de buscar la perfección. Se trata de tomar mejores decisiones cuando tenemos la oportunidad de hacerlo.
Pequeñas decisiones, repetidas muchas veces
Quizá esa sea la mayor enseñanza del exposoma. La salud rara vez depende de una única gran decisión. Se construye, poco a poco, con cientos de pequeñas decisiones repetidas a lo largo de los años.
Ninguna de estas decisiones cambia nuestra vida por sí sola. Pero todas juntas pueden formar parte de una estrategia de prevención mucho más amplia.
La ciencia apenas está empezando
El exposoma es todavía un campo joven. Cada año aparecen nuevas investigaciones que ayudan a comprender mejor cómo interactúan nuestras exposiciones con la genética, el envejecimiento y las enfermedades.
En los próximos meses iremos compartiendo algunos de esos avances. No porque creamos que cada estudio vaya a cambiar nuestras vidas, sino porque cuando varias investigaciones empiezan a señalar la misma dirección, merece la pena prestar atención.
Nuestro compromiso seguirá siendo el mismo
Nuestra misión
Nuestro trabajo nunca fue simplemente vender productos
Con el tiempo hemos comprendido que nuestra misión consiste en algo más difícil.
Filtrar
Leer la evidencia científica
Escuchar a investigadores, médicos y formuladores
Separar las modas de los avances reales
Y poner ese conocimiento al servicio de las personas para que puedan decidir con mayor libertad.
Seguimos siendo un negocio, por supuesto, pero queremos crecer de una manera muy concreta: no persiguiendo cualquier tendencia, no incorporando cualquier producto, no buscando el beneficio a cualquier precio.
Un negocio puede ser rentable sin renunciar al rigor.
Puede crecer sin alimentar el miedo.
Puede recomendar un producto porque cree que aporta una mejora, no porque esté de moda.
Bibliografía recomendada
Wild CP. Complementing the Genome with an «Exposome»: The Outstanding Challenge of Environmental Exposure Measurement in Molecular Epidemiology. Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, 2005.
Wild CP. The exposome: from concept to utility. International Journal of Epidemiology, 2012.
World Health Organization (WHO) — Salud ambiental y prevención.
International Agency for Research on Cancer (IARC) — Investigación sobre cáncer y exposiciones ambientales.
Nature Reviews — Revisiones sobre exposoma, epidemiología y salud ambiental.
The Lancet Planetary Health — Salud planetaria y factores ambientales.
Eduardo Ghigliotto Vega
Comerciante y comunicador con formación en periodismo y trayectoria comercial.
