¿Cómo está hecho realmente un perfume?
Lo que casi nadie te explica sobre los perfumes con alcohol y los perfumes en aceite.
Elegir un perfume suele empezar por el aroma. Pero quizá también debería empezar por entender cómo está formulado.
Todos usamos perfume. Muy pocos sabemos realmente qué contiene un frasco. Cuando lo elegimos solemos fijarnos en una única cosa: cómo huele. Nos dejamos llevar por sus notas florales, cítricas, amaderadas o especiadas y, si nos gusta, lo hacemos nuestro.
Pero pocas veces nos preguntamos qué estamos aplicando realmente sobre la piel. ¿Todo el líquido del frasco es perfume? ¿Para qué sirve el alcohol? ¿Y por qué cada vez aparecen más perfumes formulados con aceite vegetal?
En El Gramo Original creemos que entender cómo está formulado un producto es la mejor manera de elegirlo con libertad. Y la perfumería es un magnífico ejemplo.
¿Qué contiene realmente un perfume?
Aunque solemos pensar que un perfume está formado únicamente por la fragancia, la realidad es algo más compleja. La mayoría de perfumes modernos se construyen a partir de cuatro grandes elementos.
Cada componente tiene una función:
El alcohol
Disuelve el concentrado, facilita la pulverización y, al evaporarse rápido, proyecta la fragancia.
El agua
Puede formar parte del equilibrio de algunas formulaciones.
El concentrado
El verdadero protagonista: el responsable del olor del perfume.
El ingrediente que casi nadie conoce: «Fragrance»
Cuando lees la lista de ingredientes de un perfume probablemente encuentres una palabra muy simple: Fragrance o Parfum. Sin embargo, detrás de ese nombre puede esconderse una mezcla enorme de materias primas: naturales, sintéticas o una combinación de ambas.
¿Por qué no aparecen una por una? Porque la fórmula constituye uno de los secretos industriales mejor guardados de una casa de perfumería.
Eso no significa necesariamente que exista algo que ocultar. Simplemente protege el trabajo creativo del perfumista.
Natural y sintético: un debate que merece matices
Uno de los mayores mitos de la perfumería consiste en pensar que «natural» siempre significa mejor y «sintético» peor. La realidad es mucho más interesante.
Por eso la inmensa mayoría de perfumes modernos combinan ambos mundos. No porque sea una solución más barata, sino porque suele ofrecer mejores resultados desde el punto de vista de la perfumería.
¿Qué cambia cuando un perfume está formulado en aceite?
Aquí aparecen dos maneras diferentes de entender un perfume.
No es una cuestión de mejor o peor. Es una experiencia diferente.
¿Cómo puede durar tanto un perfume de solo 15 ml?
Esta fue una de las preguntas que hicimos a Lucie Allain, ingeniera química y perfumista, fundadora de Eione Parfums. La respuesta es sorprendentemente sencilla.
Pulverizador
Libera una nube de perfume. Una parte llega a la piel; otra queda suspendida en el aire y se desperdicia.
Roll-on
Deposita casi todo el producto sobre los puntos de pulso. Se desperdicia mucho menos y cada aplicación necesita muy poco.
Por eso un frasco de 15 ml puede ofrecer un número de aplicaciones comparable al de un perfume hidroalcohólico de 100 ml, aunque estén pensados para formas de uso completamente distintas.
La comparación clave
¿Qué estás comprando realmente?
Proporciones orientativas para ilustrar la diferencia de concentración entre ambos formatos.
La formulación también habla de una filosofía
La legislación cosmética europea es una de las más exigentes del mundo. Muchos ingredientes que hace años generaban controversia han sido restringidos o sustituidos, y las fórmulas actuales son, en general, muy diferentes a las de hace unas décadas.
Aun así, algunas marcas siguen incorporando ingredientes auxiliares como antioxidantes (por ejemplo BHT), colorantes o filtros UV para mejorar la estabilidad o el aspecto del producto. Todos ellos pueden estar permitidos por la legislación.
Algunas casas prefieren otra filosofía: formular con menos ingredientes cuando no son necesarios.
No porque todo ingrediente adicional sea perjudicial. Sino porque creen, igual que nosotros, que cada ingrediente debería aportar una función clara y libre de cualquier tipo de sospecha. Esa forma de entender la formulación fue una de las razones por las que nos llamó la atención Eione Parfums.
¿Y qué ocurre con la piel?
En una piel sana, un perfume hidroalcohólico correctamente utilizado no tiene por qué producir ningún problema. Sin embargo, las personas con piel muy sensible, dermatitis, eccema o la piel recién afeitada pueden notar sensación de sequedad o escozor por la rápida evaporación del alcohol.
En esos casos, muchas personas encuentran más agradable un perfume en aceite, que se aplica de forma localizada y resulta más suave. No porque el alcohol sea «malo». Simplemente porque la experiencia sobre determinadas pieles puede ser diferente.
¿Y las colonias para bebés?
Es una pregunta muy habitual. Nuestra opinión es sencilla:
Nuestra recomendación
Un recién nacido no necesita perfume.
Las colonias infantiles comercializadas en Europa cumplen la normativa, pero perfumar a un bebé no aporta ningún beneficio y su piel todavía está desarrollando su función barrera. Si una familia decide usarlas cuando el niño es más mayor, es preferible aplicarlas sobre la ropa y no directamente sobre la piel, especialmente si existe dermatitis o eccema.
Bibliografía
Eione Parfums — Oil-Based Perfumes · International Fragrance Association (IFRA) · Scientific Committee on Consumer Safety (SCCS) · Reglamento (CE) 1223/2009 sobre productos cosméticos.
Eduardo Ghigliotto Vega
Comerciante y comunicador con formación en periodismo y trayectoria comercial.
