Cuando el modelo sale de la tienda… y llega a tu casa
En el artículo anterior hablábamos del comercio a granel, de la venta asistida.
De un modelo pensado para reducir el plástico desde el inicio y cuidar cada decisión: qué producto se ofrece, de dónde proviene, cómo se presenta y en qué condiciones se vende.
Un modelo donde el sistema ya está pensado para hacerlo de otra manera. Que es fruto de la evolución y especialización del mercado de abastos.
Y entonces aparece una pregunta natural:
¿Qué ocurre cuando ese modelo sale de la tienda física y viaja a través de internet?
Porque el canal online no es un modelo de consumo en sí mismo. Es algo distinto.
Una herramienta que puede llevar cualquier modelo más lejos.
Y multiplicarlo.
El verdadero cambio no es tecnológico. Es cómo decidimos
El comercio online ha cambiado algo muy profundo en nuestra forma de comprar.
Antes, en una tienda física, la decisión ocurría delante del producto.
Lo veías.
Lo tocabas.
Lo comparabas con lo que había alrededor.
Hoy, muchas decisiones se toman desde una pantalla.
Y eso introduce una diferencia importante:
👉 ves lo que te muestran
Ese “mostrar” no es neutro.
Está organizado por:
- Recomendaciones
- Posicionamiento
- Popularidad
- Disponibilidad
- Lógica comercial
No significa que no decidamos.
Significa que decidimos dentro de un marco previamente construido (y no precisamente por ti).
El canal online no crea un modelo: lo amplifica
Aquí está la idea central.
El canal online no decide cómo se produce un producto; no decide cómo se envasa.
No decide qué valores hay detrás.
Lo que hace es multiplicar lo que ya existe.
Puede amplificar:
- Un modelo rápido y desechable
- Un modelo responsable y consciente
- Un modelo de proximidad
- Un modelo industrial
El canal no transforma el sistema por sí mismo.
El impacto ambiental: depende del modelo logístico que hay detrás
Durante mucho tiempo se ha debatido si el comercio online es mejor o peor para el medioambiente.
Pero la realidad es más compleja.
El consumidor puede decidir a quién compra, puede decidir qué necesita. Puede decidir cuándo comprar.
Pero no siempre controla:
- Cómo se prepara el pedido
- Qué embalaje se utiliza
- Desde qué almacén se envía
- Cuántos kilómetros recorre
- Si el sistema incentiva devoluciones
- Si la entrega prioriza la rapidez o la eficiencia
Por eso, la pregunta no debería ser:
Sino:
Porque no es lo mismo:
- Una empresa diseñada para entregar en horas
- Que un comercio que prepara pedidos con criterio
- Un sistema basado en devoluciones constantes
- Que uno que intenta evitarlas
- Un envío lleno de plástico
- Que uno pensado para reducirlo
El canal online no es sostenible o insostenible por sí mismo.
Un ejemplo que todos reconocemos
En algunos sectores, como la moda, este efecto se ve muy claramente.
Se compra más.
Se prueba más.
Se devuelve más.
El sistema lo permite y lo incentiva.
No porque la gente sea irresponsable, sino porque el modelo está diseñado para facilitar ese comportamiento.
Y eso es lo que realmente importa entender.
Nuestra experiencia con el canal online
Hasta aquí, todo puede parecer teórico.
Pero en nuestro caso, la experiencia es muy concreta.
Para un pequeño comercio como el nuestro, el canal online ha sido una herramienta muy importante.
Nos ha permitido:
- Llegar a personas que nunca pasarían por nuestra tienda
- Conectar con personas de otros lugares
- Compartir una forma distinta de entender el consumo
- Explicar mejor lo que hacemos
Y, sobre todo:
No vender más por vender, sino acompañar mejor.
Cómo intentamos hacerlo
También es cierto que el canal online exige responsabilidad.
En nuestro caso, intentamos ser coherentes en todo el proceso.
Cuando enviamos un pedido:
- Evitamos el uso de plástico siempre que es posible
- Utilizamos materiales simples y reutilizables
- Trabajamos con proveedores alineados con valores sociales y laborales
- Cuidamos el contenido tanto como el producto
Porque entendemos algo importante:
👉 sino de cómo lo haces llegar
Lo que hemos aprendido en esta serie
A lo largo de estas semanas hemos recorrido distintos modelos de consumo.
Cada uno responde a una lógica diferente.
El supermercado tradicional
Hizo el consumo accesible para la mayoría.
El supermercado ecológico
Mejoró el contenido.
El mercado
Mantuvo la relación directa.
El comercio a granel
Replanteó el sistema.
El canal online
Transforma la forma de decidir.
Ninguno es perfecto, pero todos enseñan algo.
Una reflexión final
El canal online no es el problema, pero tampoco la solución.
Es una herramienta poderosa: puede acercarnos a modelos más responsables o puede acelerar modelos que generan más impacto.
Todo depende de cómo se utilice y de qué sistema hay detrás.
Pero también de algo muy simple:
Porque al final, lo importante no es dónde compras.
European Commission – comercio electrónico y consumo en Europa
United Nations Environment Programme – consumo sostenible
International Energy Agency – impacto energético digital
Ellen MacArthur Foundation – modelos de consumo
Eduardo Ghigliotto Vega
Comerciante y comunicador con formación en periodismo y trayectoria comercial.
